Las historias que también forman una casa
Con el paso de los años descubrimos algo curioso.
Las casas guardan memoria.
No solo de quienes viven en ellas, sino también de quienes pasan por ellas.
En Pontal hemos recibido familias que regresan cada verano, parejas que volvieron años después, niños que crecieron y viajeros que todavía recuerdan el nombre de nuestros gatos.
También hemos recibido cartas, mensajes de Navidad y visitas inesperadas de personas que estaban alojadas en otro lugar, pero quisieron pasar a saludar.
Son pequeños gestos.
Sin embargo, son ellos los que transforman una simple estancia en una relación duradera.
Después de cinco años, Pontal también está hecho de esas presencias.
Y creemos que esa es una de las cosas más bonitas que puede ofrecer una casa.





siempre un placer recibir personas y sus historias!
ResponderEliminarCasita com gatos me encantan!
ResponderEliminarY una cahipi en esa piscina ❤️
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